El 28 de noviembre del 2010 nos tomamos un crucero a bordo del Radiance of the Seas por el Caribe Occidental. Este fue nuestro segundo crucero con Royal Caribbean, siendo el primero a bordo del Adventure of the Seas. Después de un crucero con RCI, esperaba más o menos lo mismo con este crucero, y en general, no me decepciono.
Camarotes:
Nuestro camarote era un camarote de popa en el interior y no quedamos decepcionados. Este era bastante espacioso y la iluminación era adecuada. El espacio del armario y de los cajones también estaba bien. Nos dimos cuenta de que las camas de dos plazas eran en realidad un poco mejores que las que teníamos en el Adventure of the Seas, ya que en esta oportunidad casi ni sentíamos la división entre las dos camas separadas, como lo hicimos la última vez. Una cosa que si debería mejorarse, es la cortina de la ducha. La que estaba instalada dejaba que se escapara agua de la ducha. La ducha en el Adventure tenia un sistema de doble puerta de vidrio, el cual era mucho más superior. Por otro lado, la cabina era agradable y oscura para dormir por la noche. Aunque si escuchábamos un poco de ruido de las cabinas vecinas, fue mínimo. No extrañamos tener una ventana o balcón, ya que casi nunca estábamos en nuestro camarote. Estábamos ya sea en el puerto o en otro lugar en el barco y solo regresábamos a nuestros camarotes para relajarnos o dormir. Definitivamente volveríamos a reservar un camarote interno con RCI, a no ser que tuviéramos un cambio de categoría gratuito.
Comedor:
El comedor principal The Cascades era agradable y las comidas eran ricas. Los desayunos tenian el mismo menú todos los días. El almuerzo en el comedor estaba bien. Las cenas eran buenas, pero no todas las comidas eran excepcionales. Los aperitivos y postres no eran muy ricos. Una cosa que noto mi pareja, era que las porciones de los platos principales parecían ser más pequeñas que las que se ofrecían en el Adventure. Por lo general, subíamos al Windjammer, para comer más después de comer en The Cascades. En algunas partes del comedor The Cascades, las mesas estaban colocadas muy juntas unas de las otras y a veces se complicaba salir. El comedor buffet Windjammer era bueno. Por lo general, había más variedad de comidas que en Las Cascadas. El Windjammer se llenaba para el desayuno y para el almuerzo, pero para la cena, la mayoría de la gente elegía comer en Las Cascadas. Los otros dos restaurantes a bordo eran el Portafino y el Choppe House, los cuales salían 20 dólares por persona, pero nunca los probamos ya que la comida de The Cascades y de Windjammer estaba bien para nosotros. Otros pasajeros que fueron a estos restaurantes opcionales nos dijeron que estos no eran nada especial. Había otro lugar para comer disponible por las noches llamado Seaview, el cual ofrecía sándwiches, ensaladas y hamburguesas. Este era un lindo lugar para comer. Lo que no nos pareció bien fue que nos cobraron el café y el te ahí. Había también una cafetería en el principal de la nave en donde también cobraban. Teníamos más disponibilidad de bebidas gratis en el Adventure.
Servicio:
El servicio de parte de los asistentes camarote y de los meseros fue tal cual lo esperábamos, de primera clase.
Entretenimiento:
Los espectáculos nocturnos en el Teatro Aurora ofrecían presentaciones de los bailarines y cantantes del barco, y algunos cantantes y comediantes de otros lados. En general, los espectáculos eran muy buenos. Nos hubiera gustado que mezclen el entretenimiento todas las noches en vez de presentar música, comedia y magia en noches diferentes. En lugar de un show completo de magia, hubiéramos preferido cada noche tener una variedad de entretenimiento. La música en vivo fue un detalle agradable.
Comodidades:
Aunque el barco era más pequeño que el Adventure of the Seas, este ofrecia excelentes comodidades, incluyendo gimnasio/spa, mini golf, piscinas y tiendas. Había acceso a internet, pero a 50 centavos de dólar por minuto, un poco caro. Había cosas para hacer durante los días en el mar, como subastas de arte, clases de cocina y clases de baile. Sin embargo, sentimos que había más cosas en el Adventure. En cuanto a embarque y desembarque, no tuvimos ningún problema. En el sexto nivel había un casino y para los no fumadores, esto era un problema. La ventilación en el casino no era grande, y como resultado, el humo del cigarrillo viajaba a las zonas cerca del casino. Mi pareja trataba de evitar ir al sexto nivel siempre.
En resumen, disfrutamos de nuestro crucero en el Radiance of the Seas. Sin embargo, en comparación con el Adventure, a este le damos una calificación un poco más alta. Nos gustó el paseo que había en el Adventure, el cual no está disponible en los barcos más pequeños como el Radiance. Si se nos da la opción en el futuro, optaríamos por el barco más grande. Para aquellos que vayan a realizar un crucero por primera vez, el Radiance es un buen barco para pasar las vacaciones. Las personas que ya hayan viajado en un barco de crucero, y de más categoría esperarán mucho más.

