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Trabajar en un crucero


No existen muchos trabajos que conozcamos que nos permitan conocer tantos y distintos lugares del mundo, así como poder trabajar con personas de otras nacionalidades y costumbres. Hablamos de trabajar en un crucero. Una experiencia que te puede ayudar en muchos campos, como la convivencia con las personas, conocer nuevos lugares o aprender más de un idioma.

Evidentemente no pensemos que cuando nos referimos a trabajar en un crucero, esto suponga que tendremos siempre la oportunidad de poder bajar a puerto, tumbarnos en la piscina y utilizar los servicios de los que disponga el barco como si de un turista se tratase. Nosotros no estaremos ahí para ese fin, sino para trabajar. Este concepto lo tenemos que tener muy claro para no caer en la confusión.

Lo más importante en este trabajo, es que siempre y por encima de todo, tendremos que hacer que los pasajeros tengan el crucero que esperaban, que se diviertan y disfruten, tendremos que cubrir todas sus peticiones en la medida de lo que nos sea posible y siempre con una sonrisa en la cara. Trabajar de cara al público puede ser muy gratificante e instructivo pero también tendremos que aprender a superar las situaciones tensas o desagradables, en muchas ocasiones propiciadas por algún cliente insatisfecho.

Tendremos que controlar el inglés, ya que será posiblemente el idioma con el que nos defenderemos a bordo puesto que cada tripulante puede pertenecer a un punto geográfico distinto.

Generalmente, los embarques se suelen realizar desde Europa o EEUU, aunque cada vez se realiza desde más puntos, por lo que algunas de la empresas nos costearán el billete de ida y vuelta hacia el punto de encuentro, pero no todas. Incluso también existe la posibilidad de que antes de subir a bordo, se nos solicite una pequeña fianza que nos será devuelta al finalizar nuestro contrato. Esta medida es necesaria a veces para cuando un empleado incumpla las normas y se le despida, se le pueda costear con ese fondo el billete de vuelta.

Dentro del puesto que tengamos asignado, es muy importante mantener un buen ambiente con todos nuestros compañeros de oficio ya que es un requisito imprescindible para que podamos desarrollar nuestras funciones de una forma cómoda y efectiva. Habrán puestos de tripulación que no tendrán permitido permanecer en la zona común con los pasajeros durante sus horas de trabajo, y cargos administrativos donde tengan como objetivo interactuar con éstos.

Una vez superados todos los tramites necesarios, debemos de saber que en la mayoría de los cruceros los camarotes para personal suelen ser compartidos con algún compañero, donde posiblemente no sea del mismo país que nosotros y a parte del idioma, disponga de otras costumbres. El cuarto de baño generalmente es compartido entre algunos camarotes más, pero toda esta información esta generalizando, ya que posteriormente en cada crucero, ya sea por sus dimensiones, servicios o destinos, puede disponer de más camarotes individuales para cada uno de nosotros. Por esto es de vital importancia mantener un buen clima con nuestro compañero y realizar nuestro trabajo lo mejor posible. Podremos conseguir un ascenso y la posibilidad de que nos asignen un camarote individual para el nuevo cargo.

No siempre estaremos trabajando por muy duro que sea nuestro puesto, aunque muchos posiblemente lo inviertan en descansar para recuperar fuerzas, podremos realizar las actividades que se nos antojen, salvo orden contraria de dirección. Las consumiciones que realicemos en el barco normalmente suelen ser gratuitas y si disponemos del día libre, podremos apuntarnos a realizar alguna de las guías sobre la ciudad en la que nos encontremos. Aquí también se suele hacer descuentos para los empleados.